Edda Mayor

Con el nombre de Eddas se designan dos grandes obras de la Edad Media norrena: por una parte, la Edda en prosa o Edda de Snorri Sturluson (cuyas designa- ciones originales son las de Snorra-Edda, Yngri Edda o Prosa-Edda), y por la otra, la Edda en verso o Edda anónima (siendo las designaciones originales las de Eddukvæd˜i, Ljód˜a-Edda, Sæmundar-Edda o Eldri Edda). De cara a plantearnos el origen de esta palabra, tenemos que dejar claro, en primer lugar, que, originariamente —es decir, en la Edad Media—, el término edda sólo se aplicó a la obra de Snorri Sturluson, no a la edda poética. Efectivamente, la Edda en verso, es, en realidad una obra anónima que sólo recibió el título de Edda en la época del barroco dano-islandés: se lo impuso Jón Gud˜mundsson inn Lærd˜i, esto es, el Erudito (1574-1658), a quien pormód˜ur Torfason llamaría el Plinio islandés. Jón Gud˜mundsson creyó que la obra había sido escrita por el sacerdote yerudito islandés Sæmundr Sigfússon inn Fród˜i, y al estar formada por una serie de poemas de contenido mitológico o mítico que formaban un enlace temático con la obra de Snorri Sturluson —que sí lleva el título expreso de edda—, convino en llamarla Sæmundar Edda, esto es, Edda de Sæmundr [Sigfússon] . En 1643, el obispo de Skálholt, Brynjólfr Sveinsson (1605-1675), adquirió el manuscrito de la Edda en verso a una anciana, y se adhirió a la opinión de Jón sobre la autoría de la colección de poemas mitológicos . A partir de aquí, la autoría de la Edda por parte de Sæmundr Sigfússon sería aceptada por el mundo erudito de la época, del que destacamos las figuras de Peder Hansen Resen y Árni Magnússon —a quien gustaba de latinizar su nombre, llamándose a sí mismo normalmente Arnas Magnæus philologus —. El título quedó consagrado definitivamente con la edición bilingüe norreno-latina de 1787-1828 a cargo de Gud˜mundur Magnússon («Magnæus»). El paso del título Edda de la obra de Snorri a la obra contenida en el Codex Regius debe verse, por tanto, como algo hasta un cierto punto normal, dada la coincidencia de contenidos y formas (especialmente de formas métricas) existente entre ambas obras. Para nosotros, es importante destacar que no sabemos realmente cómo se designó la Edda poética en la época en que se escribió: para el cometido que nos hemos impuesto en el presente trabajo importa, por tanto, dejar claro que el nombre de edda sólo se dio, originariamente, a la obra de Snorri.

¿QUÉ ES LA SNORRA-EDDA?

A menudo se viene diciendo que la Snorra-Edda es algo así como un manual islandés de mitología norrena. A nuestro entender, es ésta una visión parcial que no hace plena justicia a la obra: es la visión que de esta obra tuvo la filología germánica romántica, que realzó el valor de la parte de la obra dedicada a la presentación de los mitos escandinavos, en detrimento de la parte de la obra dedicada específicamente a presentar los tipos de verso y estrofas norrenas, así como el material lingüístico con el que debía contar un buen poeta norreno de cara a realizar su quehacer poético, y obviando claramente que la presentación de los mitos se hacía desde la perspectiva de que éstos eran necesarios tanto para la creación de nueva poesía escáldica como para la comprensión de la poesía escáldica ya existente. Para nosotros, por tanto,la Snorra-Edda es, ante todo y sobre todo, una arte poética norrena, y, sólo en segundo lugar, un tratado de mitología norrena. Y decimos esto, porque, en nuestra opinión, este punto es clave, de cara a hallar la solución al enigma del significado de la palabra edda. El carácter de arte poética de la obra de Snorri puede verse claramente a partir de una visión de conjunto de las partes de que consta:

  1. Un Prologus o formáli, en el que se describe la creación del mundo, la colonización de Escandinavia a partir de refugiados de la antigua Troya y el inicio de la religión norrena y de los antiguos dioses. Como expondremos a continuación, dudamos que Snorri sea el autor de esta parte de la obra.
  2. la Gylfaginning, una introducción a la mitología norrena, pensada para su uso por parte de los jóvenes escaldas, seguida de
  3. los Skáldskaparmál, que tratan del inicio de la poesía y en los que se explican los kenningar y heiti que todo buen escalda debe dominar, y, finalmente,
  4. el Háttatal ásamt bragfræd˜iskýringum que podríamos traducir como «catálogo de estrofas junto con explicaciones de métrica», un pequeño tratado de métrica islandesa en el que Snorri da cuenta de los diferentes tipos de estrofa existentes (¡ciento dos!) y metros que él conocía y que, al mismo tiempo, es un canto laudatorio a Hákon gamli Hákonarson 4 y Skúli Bárd˜arson.4.1. Como parte integrante del Háttatal se suelen contemplar, además, las Nafnapulur —o simplemente, pulur— que no son propiamente un texto literario sino una lista de sinónimos poéticos, presentados en versos aliterativos y destinados a ser usados por los escaldas.
  5. el manuscrito del Codex Upsaliensis contiene, además, el Skáldatal, que es una relación o catálogo de escaldas que llega hasta el año de 1260.

EDDA EN NORRENO OCCIDENTAL ANTIGUO

En uno de los poemas éddicos, la Rígspula, se nos narra el origen mítico de las tres principales clases sociales de la sociedad norrena medieval a través de la visita que el dios Rígr —un nombre del dios Heimdallr, el guardián de la entrada del mundo de los dioses, que sólo se usa en este poema— dispensa sucesivamente a tres hogares, cada uno de los cuales perteneciente a un estamento social diferente. Primero visita el hogar de unos esclavos, después el de unos hombres libres, y, finalmente, el de unos nobles. En la primera casa, Rígr visita al matrimonio formado por Ái («Bisabuelo; Antepasado») y Edda («Bisabuela»), en la segunda, visita al matrimonio formado por Afi («Abuelo») y Amma («Abuela»), y en la tercera almatrimonio formado por Fad˜ir («Padre») y («Madre»). En la primera cabaña pasa tres noches y, a su debido tiempo, Edda da a luz a præll («Esclavo»), quien, a su vez, engendrará con pír («Sierva») a todos los esclavos del futuro. Si la palabra ái «bisabuelo» ha continuado existiendo hasta el día de hoy en islandés 5 , la palabra edda, en cambio, se perdió en dicha lengua en algún momento de la Baja Edad Media. Fuera de la Rígspula, la palabra edda sólo aparece en el Codex Regius GkS 2367 4to de la Snorra-Edda, integrada en la lista de los ókennd heiti para mujer 6 ; el contexto no deja del todo claro su significado, pero aún así, no hay nada que nos impida darle el significado de «bisabuela» en concordancia con el significado que tiene en la Rígspula. El pasaje de la Snorra-Edda en el que aparece, suena así: «Sværa heitir vers mód˜ir, heitir ok mód˜ir, amma, prid˜ja edda, eid˜a heitir mód˜ir» que suele interpretarse de la siguiente manera: «la suegra (sværa) se llama madre del hombre; también se la llama madre (mód˜ir), abuela (amma), la tercera <designación es> edda(bisabuela); eid˜asignifica madre». El significado de bisabuela para este pasaje está perfectamente justificado dada la serie: madre – abuela – bisabuela. Ahora bien, también podemos llegar al significado de bisabuela para esta palabra analizando la frase norrena de otro modo: si interpretamos el ordinal prid˜ja en el sintagma prid˜ja edda como simple adjetivo calificativo de edda 7 , y tenemos en cuenta que edda parece ser etimológicamente una forma hipocorística de eid˜a «madre» con geminación expresiva, está claro que la prid˜ja edda no es nada más que «la tercera madrecita», es decir, la «bisabuela». Sea como sea, la palabra edda, así como aparece en la Rígspula y en la Snorra- Edda, sólo puede significar «bisabuela», nada más. Y como la palabra no aparece en ningún otro contexto, ni en ningún otro documento, debemos resaltar que, hasta que no se halle algún nuevo documento que permita afirmar lo contrario, la palabra es exclusiva del norreno occidental antiguo.

3. EDDA EN EL PRÓLOGO DE LA UPPSALABÓK
Aparte de aparecer en la Rígspula y de figurar entre los ókennd heiti de la Snorra-Edda para mujer (casi mejor sería decir, para suegra), la palabra sólo aparece una vez más, y en calidad de hápax legómenon, en el prólogo en prosa de la Snorra- Edda contenido en la Uppsalabók, pero es precisamente este hápax el que se ha convertido en la mítica palabra edda que todos conocemos y a la que dedicamos el presente trabajo
3.1. La Uppsalabók La Uppsalabók es uno de los cuatro manuscritos en pergamino que se conservan de la Snorra-Edda, y que son:

  1. El Codex Regius o Konungsbók Snorra-Eddu, que data de principios del siglo XIV. Se considera el mejor manuscrito y por ello se suele usar como códice-guía en las ediciones críticas de la Snorra-Edda. Se guarda actualmente en Reykjavík, en la biblioteca de la Stofnun Árna Magnússonar, con la signatura GkS 2367 in 4to y se le designa con la sigla R.
  2. El Codex Wormianus o Ormsbók (también: Wormsbók), copiado alrededor de la mitad del siglo XIV, guardado igualmente en Reykjavík, en la biblioteca de la Stofnun Árna Magnússonar, con la signatura AMS 242 in folio, y se le designa con la sigla W. Debe su nombre al erudito danés Ole Worm a quien se lo regalaron en 1628.
  3. El Codex Upsaliensis o Uppsalabók, de alrededor de 1300. Es el manuscrito más antiguo. Se guarda en la Biblioteca de la Universidad de Uppsala con la signatura DG 11 (o: De la Gardie 11) y se le designa con la sigla U. Perteneció al obispo islandés Brynjólfur Sveinsson quien lo regaló, en el siglo XVII, al erudito danés Stephan Stephanius. Después de pasar a manos de Magnus de la Gardie (de donde su signatura), pasó, en el año de 1669, a la biblioteca de la universidad de Uppsala. Es el único códice que menciona expresamente a Snorri como autor del texto que contiene. y, finalmente
  4. El Codex Traiectinus o Trektarbók 9 , copia en papel de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII, de un manuscrito del siglo XIII. Se guarda en la Biblioteca de la Universidad de Utrecht con la signatura MS nº 1374 y se le designa con la sigla T
  5. A parte de estos manuscritos, existen tres fragmentos (los llamados Handritabrot af Snorra-Eddu) de los Skáldskaparmál, que son: — los Fragm. membr. Arn. Nr. AM 748 in quarto (I y II), que se designan con la sigla A, — los Fragm. membr. Arn. Nr. AM 757 in quarto, que se designan con la sigla M. — los Fragm. Membr. Arn. Nr. AM 556 in quarto, del siglo XV, que se designan con la sigla Fr.Todos los manuscritos en pergamino son, por tanto, posteriores a Snorri (1179- 1241) y a la época en la que se suele fijar la redacción de la Snorra-Edda (entre los años1220-1225). De todos los manuscritos descritos, el de la Uppsalabók, a parte de ser el más antiguo, también es el que tiene más personalidad. Por una parte, ofrece varios escritos que no se dan en los demás manuscritos: — el Skáldatal, una relación o catálogo de escaldas que llega hasta el año 1260 y que también se encuentra en el manuscrito AM 761 in 4to de la Heimskringla. — la ættartala o genealogía de los Sturlungar, — el lögsögumannatal, o catálogo de los recitadores de la ley —los lögsögumenn islandeses— desde el año 930 hasta principios del siglo XIII, y, finalmente, — el Segundo Tratado Gramatical (önnur málfræd˜iritgerd˜in). Es en este códice, el más antiguo de los códices de la Snorra-Edda, en el que aparece la palabra edda entendida como título del mismo.

3.2. El hápax legómenon edda «título de libro»

Como ya hemos dicho, la palabra edda, fuera de los contextos descritos arriba (Rígspula y Skáldskaparmál) sólo aparece en un pequeño texto que precede el Prologus del Codex Upsaliensis 10 , el más antiguo de los códices que contienen la Snorra-Edda. Por desgracia, no hemos podido consultar la edición facsímil del códice upsaliense 11 , realizada por Anders Grape, con lo que debemos conformanos con reproducir un texto escrito con ortografía normalizada. La versión que citaremos en el presente trabajo es la de la edición arnamagneana 12 de 1848. El pasaje en cuestión suena así:
Codex Upsaliensis sequentem titulum præmittit: Bók pessi heitir Edda; hana hevir saman setta Snorri Sturlo sonr 13 eptir peim hætti sem hèr er skipat. er fyrst frá Ásum ok Ymi, parnast 14 skáldskaparmál ok heiti margra hluta, síd˜ast háttatal, er Snorri hefir 15 ort um Hákon konúng ok Skúla hertuga 16 , o: «Hic liber vocatur Edda; istam

que podríamos traducir, en una primera lectura, como:

Este libro se llama Edda. Lo compuso Snorri Sturlosonr (esto es, hijo de Sturla) en el modo que aquí se establece: Primero se habla de los anses y de Ymir , después vienen los Skáldskaparmál y los nombres [poéticos] de muchas cosas; finalmente, [viene] el Háttatal, que Snorri compuso en honor del rey Hákon (es decir, Hákon IV Hákonarson el Viejo de Noruega) y del duque Skúli (es decir, Skúli Bár d˜ arson)

El Prologus figura en todos los manuscritos de la Snorra-Edda. Pero el pasaje que acabamos de reproducir y traducir sólo se halla en el Prologus de la Uppsalabók. Este hecho sólo tiene dos explicaciones: o es una interpolación posterior al momento de redacción del Prologus, o, en el caso que hubiera figurado realmente en el original, fue ignorado deliberadamente por los copistas de los demás manuscritos. El Prologus es la parte menos escandinava de la obra y hay serias razones para creer que no fue Snorri quien lo redactó —de hecho, y como veremos, nosotros no creemos que Snorri lo redactara—. Si realmente fue redactado por Snorri y no por algún erudito posterior a él, Snorri lo redactó a todas luces apoyándose en eruditos y autores literarios extranjeros, como por ejemplo, en el poeta latino Virgilio y en su Eneida —cuando explica la etnometanastasis o migración de los germanos desde Troya hasta el Norte de Europa— y utilizando textos que contenían la genealogía de los reyes anglosajones y alguna indicación de la antigua presencia y expansión norrena por la Inglaterra anglosajona. Personalmente nos inclinamos a pensar, como acabamos de avanzar arriba, que el autor del Prologus no fue Snorri: dada la naturaleza del presente trabajo, no podemos dedicar mucho espacio a razonar esta afirmación, digamos sólo que la idea de que Snorri no escribió el Prologus ya ha sido formulada en repetidas ocasiones, y el último gran investigador que conocemos que se ha adherido a ella es el prestigioso Klaus von See (aunque con argumentos distintos de los nuestros) en su Mythos und Theologie im skandinavischen Hochmittelalter del año 1988Existen numerosas discrepancias estilísticas, lingüísticas y de fondo entre el texto del Prologus y el del resto del libro que inducen a creer que Snorri no fue su autor y que el que lo redactó era algún erudito de origen posiblemente continental, no islandés, familiarizado con textos llegados a Escandinavia desde el mundo anglosajón. Veamos, sólo a modo de brevísimos ejemplos, algunas de estas discrepancias: — En el Prologus aparecen demasiados nombres propios en su forma anglosajona, no norrena. Así, por ejemplo, se nos informa que Fríallaf tuvo por hijo a Vóden, y el autor del texto tiene que añadir, para que sus lectores le entiendan, «a Fríallaf nosotros le llamamos Fríd˜leifr. A Vóden nosotros le llamamos Ód˜inn» 20 . Vóden y Fríallaf son formas anglosajonas, no norrenas. El autor del texto, ¿por qué quiso mencionar los nombres con sus formas anglosajonas? ¿Por qué no los escribió directamente con sus formas norrenas? Suponemos que para demostrar que era una persona docta e instruida, y, más concretamente, que era una persona que conocía la literatura erudita anglosajona. Este hecho no casa en modo alguno con el carácter de Snorri y ya de por sí induce a pensar que el Prologus no fue escrito por él. — Aparentemente, la persona que escribió el Prologus usaba una lengua más moderna, más evolucionada, que la de Snorri, y la arcaizó deliberadamente para que el texto pareciera de la primera mitad del siglo XIII. Veamos un ejemplo de ello: En el pasaje que hemos transcrito arriba figura el «föd˜urnafn» Sturlusonr. Pues bien, en tiempos de Snorri, la palabra sonr «hijo», ya había perdido su -r final cuando se utilizaba como parte integrante de un föd˜urnafn —hecho, por cierto, que ha continuado hasta el islandés moderno, que opone la forma —son en el nominativo de los föd˜urnöfn a la forma plena sonur utilizada como nombre común autónomo—. Por tanto, la forma normal del siglo XIII —y la que tendríamos que esperar— es Sturluson, no Sturlusonr. Al usar la forma Sturlusonr, el autor del pasaje está usando una forma hipercorrecta en el marco de la lengua del siglo XIII, un anacronismo, sólo explicable porque el autor del pasaje no se da cuenta que una tal forma sólo habría sido correcta en textos muy anteriores. Los editores de 1848 se dieron cuenta de que algo fallaba con esta forma y suprimieron el anacronismo corrigiéndolo en Sturluson, los del siglo XX, muy acertadamente, nos lo han mantenido. Si, coincidiendo con Klaus von See y otros investigadores, asumimos, por tanto, que el Prologus no es de Snorri, entonces es que Snorri no tuvo nada que ver con la designación del libro con el término de edda, y este nombre le fue impuesto por gente posterior a él, a la par que muy familiarizada con la cultura anglosajona. Más adelante, volveremos a este punto

3.3. edda «bisabuela» y edda «título de libro» – ¿sinónimos o simples homófonos?

¿Qué significa la palabra edda en el pasaje de la Snorra-Edda? ¿Puede haber significado lo mismo que la palabra edda «bisabuela» de los Skáldskaparmál y la Rígspula? Creemos que no: creemos que ambas palabras sólo son homófonas, y lo creemos porque no se puede explicar en modo alguno el título del libro a partir del significado de bisabuela, y cuando se ha intentado hacer, se ha hecho realmente a costa de manipularlo de algún modo, por ejemplo, otorgándole un significado, que la palabra realmente no tiene en ningún sitio, como es el de «los dichos de la bisabuela», un significado que en realidad requeriría la presencia de algún sintagma del tipo eddu mál, eddu tal o eddu bók en norreno y que, a todas luces, es estilísticamente impropio del contenido del libro. Además, la asunción de un significado primitivo «Los dichos de la bisabuela» sólo es posible a partir de la asunción que la Snorra-Edda era, ante todo, un tratado mitológico, y no un tratado de poética, y no es así. Recordemos sólo lo que ya hemos dicho anteriormente: la Snorra-Edda fue, ante todo, una arte poética, en la que la mitología ocupaba un papel muy importante, es cierto e innegable, pero sólo porque era la clave de un gran número de metáforas y demás figuras literarias que todo buen poeta norreno que se preciara debía conocer forzosamente. Hay que aceptar, nos guste o no, que edda «título del códice» no tiene nada que ver con edda «bisabuela» más que el hecho de sonar igual. Edda es el título que se le dio al libro en un entorno erudito posterior a Snorri, el entorno de los maestros y discípulos que lo utilizaban para aprender el arte poética norrena.

4. HIPÓTESIS SOBRE EL ORIGEN Y EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA EDDA «TÍTULO DE CÓDICE»

Se han dado numerosas explicaciones a esta palabra que, desgraciadamente, no podemos analizar en el marco del presente trabajo para no saltarnos los límites impuestos. Por ello, vamos a concentrarnos en una sola de ellas, a la par que propondremos dos explicaciones nuevas.

4.1. Origen latino de la palabra

Es una propuesta formulada por primera vez en 1609 en el breve prefacio que el pastor islandés Magnús Ólafsson antepuso a su edición manuscrita en papel de la Snorra-Edda. Ólafsson veía en esta palabra una adaptación al norreno del latín edo (edo librum: compongo un libro; publico un libro). De la misma manera que el término religioso latino credo había sido adaptado al norreno con la forma kredda, en un entorno erudito se habría adaptado edo de la misma manera, dándole la forma norrena de edda y el significado de «reglamento o intrucciones para componer poemas». Queremos constatar aquí que Ólafsson, en oposición a la visión románticaposterior de la Edda, ante todo veía en la Snorra-Edda lo que también vemos nosotros: un tratado de arte poética:

Hvater Edda. Edda er ein jprött af forndicktudum frodra manna dæmisogum og margfvndnvm heitum hlutanna kennandj norrænan skalldskap fyrer alpijdu mirkkuedinn, enn fyrer vitrum monnum listkuedinn ad yrkia: huor jprott, sem opriotandi vatzbrunnr, færer fornar kenningar og fæder ætijd nyar til kvedskaparins ollum merkis skälldum er hana vilia med jdni grvnda, og gegniliga vid hafa, hvar af hvn eirnen sitt nafn hlotid hefur, pui Edda dregst af ordj latinsku Edo eg yrki eda dickta

Entre los defensores modernos de esta etimología se encuentran Stefán Karlsson y Anthony Faulkes, y, a nuestro entender, no hay nada que hable realmente en contra de ella.

4.2. Origen norreno

En la base de esta explicación está una reinterpretación del primer sintagma del Prologus. Fijémonos cómo hasta ahora hemos interprentado el sintagma bók pessi como «este libro» y, de hecho, hemos identificado la palabra libro con contenido del libro. Pero hay otra posibilidad interpretativa del sintagma en cuestión que no hay que olvidar: efectivamente, el vocablo bók, en norreno occidental antiguo no sólo significa «libro («texto contenido en un libro»)» sino también «libro («códice, contenedor de un texto»)». Según esto, podemos entender y traducir el sintagma bók pessi del Prologus como «este códice»: «Este códice se llama Edda». En este caso, por tanto, el término Edda, no haría referencia a la obra de Snorri, no tendría nada en absoluto que ver con ella, y ello, porque no tendría nada que ver con el contenido del códice, sino que se referiría exclusivamente al manuscrito concreto en el que está incluida esta palabra, es decir, al Codex Upsaliensis. Pero ¿de dónde saldría la palabra? Fijémonos que en islandés tenemos un cierto número de palabras que denotan la idea de «barro, fango, cieno» y «suciedad, basura» o «estiércol» (conceptos que van estrechamente ligados en muchas lenguas, cf. el latín caenum «cieno, lodo» y «basura, inmundicia») y que, fonéticamente, se asemejan muchísimo a nuestra palabra edda. Se trata de ed˜ja «barro, cieno» por una parte y led˜ja «íd» y ledda, por la otra. La palabra ledda significa específicamente«estiércol de vaca, boñiga, bosta de vaca». Nuestra teoría consiste en afirmar que, igual que led˜ja cuenta con el doblete ledda, ed˜ja contó antiguamente con el doblete edda; creemos que todas estas palabras son, en realidad, la misma, y que la existencia de varias formas paralelas se debía y debe básicamente a deformaciones fonéticas motivadas tabuisticamente —o si se quiere, eufemísticamente— dado su significado; la creación de deformaciones eufemísticas en palabras pertenecientes a este campo semántico es algo que pasa continuamente en todas las lenguas que conocemos. Es verdad que estas palabras islandesas, según el diccionario de Blöndal Magnússon, no están documentadas hasta el siglo XVI-XVII, pero no por ello deja también de ser cierto que su extensión por toda la Germania nos obliga a pensar que ya existían en germánico, y por tanto, que tienen que ser continuación de palabras proto- norrenas 22 . Con todo esto, lo que queremos decir es que el Codex Upsaliensis habría recibido ese nombre a partir del color del pergamino de las tapas de la cubierta, ya fuera porque se hubieran manchado de barro o estiércol, ya fuera porque dicho color recordaba el color del barro o el del estiércol de vaca. En este contexto hemos de pensar que durante la Edad Media, normalmente no se daba título a una obra literaria. La mayor parte de títulos de las obras medievales son en realidad títulos modernos (piénsese, a modo de ejemplo, en el caso del Cantar de los Nibelungos). Había muy pocos libros, tan pocos, que su posesor los conocía físicamente a todos y las tapas y el tamaño de las mismas bastaban normalmente para distinguirlos los unos de los otros. No sería sino a partir de la invención de la imprenta y el aumento del número de libros en circulación que conllevó, que empezó a existir la necesidad de distinguir un libro del otro mediante un título que figurara en el lomo del mismo. Para verificar o rechazar esta teoría, deberíamos saber si el manuscrito estuvo o está manchado con barro, o si el color de las tapas o del pergamino de las mismas hacen pensar en el barro o en el estiércol de vaca, cosa que, hasta el momento no hemos podido averiguar. Pero lo que sí hemos podido constatar es que hay otros precedentes en la designación de un códice norreno mediante un defecto físico del mismo: valgan, a modo de ejemplos, los casos de la famosa Morkinskinna «Códice de la Piel Podrida», códice llamado así porque las tapas estaban mohosas y podridas, la Gráskinna «códice de la piel gris» o el códice legal Járnsíd˜a «Códice de la Tapa de Hierro» llamado así por las tapas de hierro que probablemente tuvo. Si la palabra edda existió realmente en norreno occidental antiguo con un significado parecido al del islandés moderno ledda, y manteniendo con ed˜ja la misma relación que ledda mantiene con led˜ja tendríamos la clave de la designación del códice, y ello explicaría también por qué el pasaje sobre el título del libro falta en los otros tres manuscritos de la Snorra-Edda: porque el título sólo se habría referido al códice upsaliense y a ningún otro. Indirectamente, la asunción de que en islandés antiguo existió realmente una palabra edda con el significado de «estiércol» nos daría también la clave de por qué la palabra ái sobrevive en islandés moderno, pero no así la palabra edda: la homofonía engorrosa entre edda «bisabuela» y edda «estiércol», habría acabado por destruir a ambas: a la primera, relegándola al olvido, y ala segunda, substituyéndola sistemáticamente por su doblete ledda.

4.3. Origen anglosajón

La hipótesis que acabamos de formular es muy sugestiva, pero hay otra que, a nuestro entender, posiblemente sea más acertada. En anglosajón la actividad del scóp —equiparable al escalda norreno— se designa con la palabra geddian, giddian, verbo de la segunda conjugación débil como lo atesta el pretérito (se scóp geddode – the poet sang) . Esta palabra es un denominativo del substantivo, de género neutro y de tema en -ja, giedd, gedd, gydd, gidd [jed:] – [jYd:] – [jId:] «cantus, cantilena, carmen, poema; sermo, dictum, loquela, proverbium, aenigma; eologium, elogium etc.», es decir, «canto, poema [escrito por un scóp]»:

ic pis gid be pé áwræc «I have told this tale for your instruction» gléomen simle gemétad˜ gydda gléawne «a connoisseur of songs, one who can appreciate the poet’s verses»

Esta palabra tiene, en inglés antiguo, una gran tradición y derivación. Así, en el diccionario de Bosworth/Toller encontramos: géomor-gidd «nenia, cantus lugubris», word-gidd «lay», cwide-giedd «song, ballad», fore-gedd «proverb», fyrn- gidd «old prophecy», sóp-giedd «true tale». Si los escandinavos la hubieran tomado prestada de los anglosajones, la podrían haber adoptado perfectamente como *eddi (neutro; genitivo sg.: *eddis) «poema [compuesto por un escalda]», con aféresis de la mediopalatal [j] inicial. La pérdida de la j inicial se explicaría muy fácilmente, dado que en norreno antiguo dicha consonante se había perdido siempre en tal posición. Hacemos hincapié en que el norreno presenta muchos otros anglosajonismos. La presencia de un * eddi (<—giedd) «poema [escrito por un escalda]» no resultaría en modo alguno extraña al lado de palabras como sál o sála «alma», hrókr «torre (del ajedrez)», blek «tinta», bleza «bendecir», kaleikr «caliz», bátr «bote», ræd˜ingr «texto», stafróf «alfabeto» etc. que ilustran la fuerte influencia cultural anglosajona en la sociedad norrena medieval. Cf., en este sentido, las ya clásicas obras de Frank Fischer y Dietrich Hofmann. Detrás de la voz norrena edda «título» podría haber perfectamente un genitivo plural con el significado de «de los poemas escáldicos»; sin embargo, nos resulta mucho más plausible creer que se trata de un derivado de *eddi «poema [de escalda]» con el sufijo -a, un sufijo ampliamente utilizado en la formación de títulos de obras literarias en norreno: Njála «saga de Njáll», Grettla «saga de Grettir», Eyrbyggja «saga de la gente de Eyri», Egla «saga de Egill» etc., o los ya mencionados Morkinskinna, Gráskinna o Járnsíd˜a etc. En este caso, que, repetimos, es el que más nos satisface, la palabra Edda no habría significado sino «Códice de los poemas de los escaldas» o incluso «Tratado de poética escáldica». Así pues, éste es, en definitiva, el significado que nosotros atribuimos a esta palabra mítica. Según todo ello, cuando en el Códice de Uppsala se nos dice «bók pessi heitir edda», lo que se nos dice es que «Este libro se llama Códice de los poemas»

5. CONCLUSIÓN

A nuestro entender, detrás de la palabra edda se esconde un compuesto de *eddi, préstamo procedente del anglosajón giedd «poem; didactic tale or speech, lay, song etc» con aféresis, fácilmente explicable, de la consonante inicial j- y el sufijo -a utilizado profusamente en norreno occidental antiguo en y para la formación de títulos de libros

La Edda Mayor. Edda en verso o Edda de Saemund

La Edda Mayor, que es también la más antigua, es una colección de poemas anónimos. El idioma es islandés y data del año 1000 o incluso antes. Se pueden dividir los poemas en dos grupos: poemas míticos que hablan sobre la creación y el fin del mundo, y los poemas heróicos que hablan principalmente sobre Odin y Thor. También conocida como Edda en verso, la Edda Mayor está compueta por un total de 38 poemas de carácter mitológico y heroico, 29 de los cuales están recogidos en el famoso “Codex Regius”, el más importante manuscrito éddico. Este código fue descubierto en Islandia en 1643 por el obispo Brynjólf Sveinsson. No tenía título, pero por la temática sobre la que versaban Sveinsson asumió que se trataba de las fuentes en las que Snorri basó su obra, dándole el nombre de Edda. Incluso aventuró quién pudo ser el autor de tales poemas, o al menos de su recopilación, señalando al sacerdote Saemund (1056-1133), y mandó realizar una copia de los poemas a la que llamó “Edda Saemundi multiscii” (Edda de Saemund el sabio), conociéndose desde entonces con carácter general como edda al tipo de poemas recogidos en el Codex Regius. Sobre el origen, fecha y autor de cada uno de estos poemas no hay nada seguro dando cabida a múltiples interpretaciones.

Entre los poemas mitológicos de la Edda Mayor (un total de 15, aunque la consideración de algunos puede ser mitológica o heroica, por ejemplo el “Cantar de Völund”, de ahí que ese número pueda variar) encontramos algunos escritos claramente en era pagana, que emanan una impresión mucho más esotérica que el resto y quizás usados para ceremonias iniciáticas de los jovénes escandinavos llegados a la edad adulta (13 años). Tales poemas son: Vafþrúðnismál (o “Discurso de Vafthrúdnir”), Grimnismál (o “Discurso de Grimnir”), Hávamál (o “Discurso del Altísimo”), Hárbarzljóð (o “Canto de Hárdbard”) y Völuspá (o “Profecía de la Vidente”). En cambio hay otros, como el Lokasenna (o “Sarcasmos de Loki”) -escrito con una cierta intención de burla de los antiguos dioses-, que puede que pertenezcan a la primera mitad del siglo XIII. No obstante, esto no resulta extraño, pues Islandia siguió conservando su tradición pagana incluso siglos después de la adopción oficial del cristianismo en el año 1000. El resto de poemas fueron escritos en plena era cristiana, aunque con un espíritu claramente pagano, recogiendo incluso fragmentos de era pagana conservados por la tradición oral. Sin embargo es cierto que se produjo la inevitable inclusión de elementos cristianos (por ejemplo un marcado carácter misógino) que no concuerda con el resto de poemas paganos. Esta mezcolanza de visiones del mundo dificulta un poco el conocimiento que se puede obtener de la antigua mitología pagana, pero no le resta interés a los textos.

Parece ser que estos poemas (que en su momento eran aprendidos de memoria por los poetas, al no existir cultura escrita, y en los que se encerraba todo el saber de un pueblo) eran utilizados en ceremonias iniciáticas de la pubertad a la edad adulta. El neófito debía identificarse con la figura del dios protagonista (Odín era el que tenía mayores connotaciones chamánicas) y pasar por las pruebas que el dios había establecido y superado.

La Edda en verso contiene no sólo poemas referentes a los dioses sino a grandes héroes vikingos, son las famosas “Sagas”, siendo las más populares la de Egil Skalagrimson o la de Erik el Rojo , cuyos hijos llegaron a las costas americanas antes que Colón.

El poema más famoso de las Eddas es el Voluspá, o Profecía de la Vidente. considerado por algunos como una elegía al mundo pagano que desaparece, trata del interrogatorio de Odín a una bruja muerta a la que resucita para que le informe sobre el destino (que no crepúsculo) de los dioses, el Raknarok. La Vidente comienza a narrar el origen del mundo, ordenado por los dioses, las distintas criaturas que lo habitan y el final de este ciclo del mundo así como el nacimiento del siguiente. Otros poemas de las Eddas son “El discurso del Altísimo”, “los Sueños de Balder”, “El viaje de Skirnir”, “El Cantar de Harvard”, “Los sarcasmos de Loki”, etc…

Los poemas mitológicos de la Edda Mayor:

Völuspá – La Profecía de la Vidente
Hávamál – El Discuro del Altísimo (con el poema de las Runas)
Vafþrúdnismál – Discurso de Vafthrúdnir
Grímnismál – El Discurso de Grímnir
Skirnismál – Viaje o Discurso de Skírnir
Hárbarzljóð – Canto de Hárbard
Hýmiskviða – Cantar de Hymir
Lokasenna – Los Sarcarmos de Loki
þrymskviða – Cantar de Thrym
Alvíssmál – El Discurso de Alvís
Baldrs draumar – Los Sueños de Baldr
Rigsþula – Canción de Rig
Hyndluljóð – Canto de Hyndla
Völuspá hin skamma – La Profecía corta de la Vidente
Svipdagsmál: Grögaldr, Fjölsvinnsmál – Discurso de Svipdag: Hechizo de Gróa, Discurso de Fjölsvid

Los textos heroicos pueden agruparse por el héroe principal que en ellos aparece; así tenemos un primer grupo dedicado a Helgi Hundingsbani y Helgi Hjörvarðsson, seguidos por los de Sigurður Fáfnisbani, a continuación los de Atli y los hijos del Rey Gjúki y, finalmente, los poemas sobre Jörmunrekur, Rey de los Godos